Todos queremos que nuestro dinero satisfaga la mayor cantidad de necesidades en orden de prioridad, pero, lastimosamente, nuestros recursos son limitados y nuestras necesidades no. Ese juego de satisfacción de necesidades ilimitadas, con recursos limitados es lo que en últimas se llama economía, pero ¿realmente esas inversiones, por atractivas que parezcan, van a satisfacer, específicamente, y pasado el tiempo, la necesidad con la misma promesa de 3 B´s ?, o, por el contrario, ¿la búsqueda de una inversión económica resultará, a la larga, en un gasto mayor? ¿Se puede convertir la compra inteligente en un balde sin fondo?, y, hablando de baldes…

Imagine una finca con un pozo de agua y un bebedero para ganado de 10.000 litros ubicado a 100 metros. ¿La necesidad?, llevar 10.000 litros al día de agua del pozo al bebedero de tal manera que dé de beber al ganado.  El dueño plantea el problema a empresas especializadas en trasiego de agua y después de un tiempo una de las empresas plantea una opción que cumple su necesidad básica, trasegar el agua del pozo al bebedero al mejor precio y valor agregado.

El dueño de la finca, satisfecho, va al pueblo y comenta en tienda de insumos que ha encontrado la solución al problema y, orgulloso, la detalla incluyendo el costo de la inversión, USD $ 3.000. Detrás del mostrador, el dueño de la tienda, conocido por todos, le dice “usted está loco, por US $ 2 le soluciono ese problema, le vendo un balde de 20 litros”.

Temeroso e inseguro, con el riesgo de parecer un tonto, y tratando de no hacer una inversión ignorante, el dueño de la finca hace su análisis. El sistema de trasiego de agua planteado por la empresa de ingeniería incluye: bombas, sensores de nivel, tuberías, válvulas y un sistema de control que automáticamente lleva el agua del pozo al bebedero y me indica cuando hay problemas. Además, lo entrega instalado, con garantías, seguro, me dan mantenimiento, reparación y repuestos y un programa de seguimiento. El balde es conocido, es bueno, se ve bien y es realmente económico, de ambas opciones es el que realmente cumple con mi objetivo, llevar agua del pozo al bebedero, con las 3 B´s, compra un hermoso balde rojo al tendero y se va feliz a su finca, obtuvo un producto bueno, bonito y barato. ¿Final feliz?, no, ni de cerca.

Una cosa es la inversión inicial, y otra los gastos asociados al proyecto en el tiempo. Pero ambos desembolsos afectan el bolsillo, ambos afectan la economía, lo que gasto en una cosa son recursos que sacrifico y que pude invertir en satisfacer otras necesidades.

Volvamos a la finca.

Feliz con su balde rojo, el dueño lo prueba, va al pozo, le ata una cuerda y lo deja caer. Acciona la polea lo saca, y camina los 100 metros convencido de su inversión y vierte el agua en el bebedero. No se ve como mucho, pero unos viajes mas y pronto el ganado vendrá a disfrutar el agua fresca. Regresa al pozo para la próxima carga, convencido de haber elegido la mejor opción, ¡y a que precio!, se habrían burlado de mí en el pueblo de haber pagado US $ 3.000 por un complicado sistema de trasiego, en últimas con este balde satisfago mi necesidad, llevar agua del pozo al bebedero. Soy genial, piensa.

Después de 3 viajes, su celular suena, debe contestar y las tareas habituales de su puesto ocupan su tiempo. Llama a un ayudante y le encomienda la simple tarea, con este hermoso balde, ve al pozo y lleva agua al bebedero. En la tarde ve unas pocas cabezas de ganado en el bebedero y muchas más refugiándose del sol visiblemente afectadas. Busca al ayudante y está sentado al lado del pozo. “¿qué pasó?, pregunta, ¡el ganado está sediento y usted está aquí sentado!”, después de oír al empleado, decide poner a dos personas más en la tarea, después de todo un balde sólo son US $ 2, se dice.

Ya todos suponemos lo que pasa y a donde voy con esto, pero pongámosle números para analizar la situación.

10.000 litros del bebedero, con un balde de 20 litros, necesitará de 500 viajes para llenarse, si un eficiente ayudante es capaz en 10 minutos, cosa que dudo, de sacar agua del pozo, caminar 100 metros del pozo al bebedero, verter el agua y caminar de vuelta 100 metros del bebedero al pozo, necesitará 5000 minutos, o 80 horas, para hacer la simple tarea de satisfacer la necesidad de trasegar el agua.  Es decir, para hacer la tarea, nuestro finquero necesita a 10 ayudantes de tiempo completo con 10 baldes, inversión inicial $ 20.

Va otra vez, una cosa es la inversión inicial, y otra los gastos asociados al proyecto en el tiempo, si bien es cierto la inversión inicial fueron US $ 20, esas tres personas generan un gasto continuo en mano de obra del orden de US 14.000 al año. Adicionalmente, los costos indirectos asociados con lesiones, incapacidades, pérdidas de agua, riegos laborales, etc.

¿Qué pasó?, uno, evidentemente, una necesidad mal planteada lleva a atajos sencillos, que a larga cuestan más dinero, lo barato, la tercera B de Bueno, Bonito y Barato, sale caro. La necesidad no era llevar agua del pozo al bebedero, la necesidad era mantener el ganado hidratado, de la tal manera que genera ganancias asociadas al costo por kilo de carne o litro de leche, la cual se ve afectada por la hidratación de este. Dos, se pensó en el problema en términos de inversión inicial Buena, Bonita y Barata y no de costos asociados en el tiempo.

Usted se preguntará ahora, ¿no pueden ser esos costos asociados en el tiempo Buenos, Bonitos y Baratos?, la respuesta es, no. Lo invito a leer mi blog al respecto “El círculo vicioso de las «Tres B´s» y cómo salir de él ganando.” para más detalle.

En últimas, las famosas 3 B´s, el balde, no toman en cuenta la imagen completa, no son valederas en el tiempo, son una aproximación que satisface la verdadera necesidad y a larga queda uno con el vaso y sin plata para el whisky ni el hielo.

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