En sistemas de separación solido – liquido, mediante clarificación / sedimentación, flotación, filtración, centrifugación, etc., los procesos de coagulación y floculación son esenciales. El grado de eficiencia de estos procesos se mide por la rapidez con que se forma y crece el floc, así como también por su tamaño y la facilidad como se separe. Es decir, el tipo de floc que se forma es el que finalmente mide el grado de eficiencia del sistema de tratamiento que se tenga.

El tratamiento de agua no implica solamente la transformación de los parámetros del agua cruda a valores de vertido dentro del rango permitido por la ley. El tratamiento también comprende el manejo del lodo generado, sus implicaciones legales, y los costos asociados a su transformación y disposición. Pero, ¿cómo mejorar la eficiencia del proceso de deshidratación?, ¿cómo cumplo con los parámetros de ley?, ¿cómo reduzco los costos y mejoro la eficiencia? La respuesta: el acondicionamiento de lodo.