No es fácil de admitirlo como latinoamericano, pero nuestra principal, y casi única, variable de selección de un producto o servicio relacionado con el agua es el precio. ¿Por qué?, porque vemos al tratamiento de agua, en especial residual o potable, como un gasto, ¿por qué?, porque en Latinoamérica tenemos agua en abundancia y pensamos que siempre contaremos con más y de la misma calidad, entonces, ¿por qué tendríamos que pagar o tratar algo que es gratis y abundante?