Antes que nada, quiero ser sincero, odio la palabra “coach” y lo que implica. ¿Por qué?, porque ante todo soy empresario, no tengo todas las respuestas ni perspectivas y, en ocasiones, necesito ayuda. He contratado “coach´s”, asesores, guías, que más que ayudarme, me han “alquilado”, por el breve tiempo que compartimos, confianza, conocimiento, respuestas y, una vez han cobrado su dinero, se han marchado sin realmente solucionar el problema, me ha tocado solo y esta vez con menos recursos económicos.

Se ofrecen soluciones sencillas, aparentemente fáciles de implementar de una forma deslumbrante.
Usted, sólo, debe implementarlas, dirigir el tren sin ninguna ayuda.
Cuando la implementación falla, usted se encuentra solo limpiando el desastre.

Yo los veo como el motivador que sale entre luces y fanfarrias gritando frases elocuentes, presentando soluciones sencillas a problemas cotidianos, ofreciendo su libro a final del seminario para luego dejarnos emocionados y, paulatinamente, darnos cuenta de lo obvio de las respuestas, lo genéricas que son y lo poco valioso de señalar el camino desde lo lejos en lugar de un verdadero acompañamiento a través de él, para mi empresa quiero un trabajo de mentor, basado en la transmisión de conocimiento a medida que surgen los problemas propios de la implementación, sin mencionar compartir el riesgo y los beneficios.

¿Qué espero yo de un guía?: que me enseñe no solo el camino sino a guiarme por mi mismo con confianza a través de él cuando no esté, eso implica:

  1. Conocimiento: Independientemente de lo que muchos autodenominados “coach” piensan, usted debe exigir que su guía tenga los conocimientos necesarios para el camino. No sólo la experiencia ni su autoconfianza, porque en lo que a mi se refiere, y los he conocido, uno puede durar 45 años haciendo las cosas mal, por un camino difícil sin tener conciencia de eso, ¿por qué?, porque no sabe, porque dentro de su ignorancia piensa que sabe, y no. Pida diplomas, certificados que le demuestren que su guía está entrenado, y que ese entrenamiento está avalado en área en particular que usted requiere por una institución educativa reconocida.
  • Experiencia: Obvio, ¿verdad?, puedo pensar, y estoy seguro de que usted también, en varios ejemplos donde se demuestre que lo mínimo que se debe esperar de un coach es que sepa lo que hace, que lo haya hecho, lo haya hecho bien y tenga como demostrarlo. Es por eso por lo que en la labor de venta los testimonios de clientes satisfechos sean tan importante.  Usted quiere a alguien que no sólo le enseñe por donde ir, sino, y hasta más importante, por donde no ir, y eso solo se consigue caminando, y caminando bastante.
  • Investigación: La mayoría de “coach” que tenido han pasado más tiempo importunando a mis empleados micrófono y cuaderno en mano que realizando una verdadera recopilación de información pertinente para hacer su trabajo. Las entrevistas a empleados sobre su labor diaria, procesos y gestión en general del área a observar, aunque en alguna medida relevante, puede constituir una fuente sesgada de información, y todos sabemos que malos datos, generan conclusiones distorsionadas. Una entrevista es importante para tener una visión macro de la situación, para identificar puntos de investigación valiosos, pero esta debe ser una acción independiente. Investigar es interrogar, cuestionar, no simplemente registrar lo que los involucrados dicen o hacen.
  • Empatía: Un buen guía se preocupa por usted, le gusta caminar y es feliz cuando lo ve a usted sólo disfrutando el camino. La empatía no se puede cobrar, pero tiene mucho valor, es lo que me garantiza que mi guía no me va a soltar sin estar seguro de que lo lograré. Piense en la cara de su instructor de bicicleta cuando lo vio sólo disfrutando con sus amigos montando su cicla. Asegúrese que su guía comparte los mismos valores que usted, esos que para usted son importantes, eso es un indicador que tienen un propósito en común, que van hacia el mismo lugar por el mismo camino.
  • Confianza: Usted de alguna forma se está confesando cuando entrega a un coach información valiosa sobre su modelo de negocio. No sólo proveedores, clientes, gestión y otra información confidencial que pueden ser fuente de una potencial de problemas a futuro, sino que usted debe entregarse a las recomendaciones que se le dan y los costos en tiempo y dinero de su implementación. Debe darlo todo, y eso, como en las relaciones de pareja necesita de mucha confianza.
  • Compromiso: Y esto solo tiene, para mí, una forma de ser demostrado, compartimos el riesgo juntos. ¿Qué significa esto?, yo pongo el tiempo y recursos de mi empresa en riesgo y espero que, basado en su conocimiento, experiencia, investigación, empatía y confianza, el “coach” haga lo mismo. Es decir, le pago con base en el éxito de su gestión con el compromiso que haré exactamente lo que usted me diga y le daré los recursos necesarios para hacerlo, punto.

“Que espero yo de un guía: que me enseñe no sólo el camino, sino a guiarme, por mi mismo, a través de él cuando no esté”

Mauricio Gil Casadiego

Como empresario uno necesita herramientas que puedan ser utilizadas como mejor se disponga, independientemente de la disponibilidad de terceros. Yo quiero recorrer los caminos, quiero evitar los difíciles y quiero disfrutar los agradables, y lo más importante, quiero tener los criterios necesarios para hacerlo. Es posible que en ocasiones especiales requiera un guía especial, de forma temporal, pero espero que, en la mayoría de casos mi guía me vea a lo lejos y me sonría mientras nos saludamos mutuamente con complicidad.

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