La taxonomía en general es la ciencia que estudia los principios, métodos y fines de la clasificación. La taxonomía incorpora un conjunto de definiciones orientadas a apoyar a diferentes actores del sector público y privado, tales como emisores de bonos, inversionistas, instituciones financieras, entidades públicas, entre otros, en la identificación y evaluación de inversiones que pueden cumplir con objetivos ambientales y que pueden ser consideradas como verdes o ambientalmente sostenibles en Colombia. En el caso particular de la taxonomía verde, la estrategia de clasificación busca dar mayor claridad con el fin de canalizar recursos que contribuyan a las metas ambientales. Es decir, una estrategia para garantizar el financiamiento sostenible basado en un sistema de clasificación para actividades económicas y activos con contribuciones significativas al logro de objetivos ambientales, también conocidos como ODS – objetivos de desarrollo sostenible-, establecidos por la ONU para mitigar el cambio climático con meta en el 2030.  Con la taxonomía verde se busca también garantizar el cumplimiento de los altos estándares de sostenibilidad ambiental internacional y aumentar la transparencia en estas inversiones.  Es decir, se establece un marco legal, con reglas claras, que garanticen que su inversión sea considerada “verde”, de tal manera que se puedan obtener los beneficios derivados de dicha inversión.

Cuando se habla de caracterizar un agua residual, lo usual es realizar un análisis fisicoquímico, el cual dependerá del tipo de agua en estudio. Una primera consideración que surge es: ¿Cuál es el propósito para hacer la caracterización? A manera de ejemplo, entre otros, podría ser:
Medir impacto ambiental que tendría el agua y/o saber si cumple normas sobre vertimientos.
Identificar y cuantificar los contaminantes para propósitos de diseñar un sistema de tratamiento.
En el caso de tratamiento de aguas residuales industriales, conocer el impacto que tendrían sobre la calidad del efluente final los distintos afluentes de A.R. generados en los procesos de manufactura, y, de esta manera considerar una potencial segregación de corrientes.