Antes que nada, quiero ser sincero, odio la palabra “coach” y lo que implica. ¿Por qué?, porque ante todo soy empresario, no tengo todas las respuestas ni perspectivas y, en ocasiones, necesito ayuda. He contratado “coach´s”, asesores, guías, que más que ayudarme, me han “alquilado”, por el breve tiempo que compartimos, confianza, conocimiento, respuestas y, una vez han cobrado su dinero, se han marchado sin realmente solucionar el problema, me ha tocado solo y esta vez con menos recursos económicos.