En sistemas de separación solido – liquido, mediante clarificación / sedimentación, flotación, filtración, centrifugación, etc., los procesos de coagulación y floculación son esenciales. El grado de eficiencia de estos procesos se mide por la rapidez con que se forma y crece el floc, así como también por su tamaño y la facilidad como se separe. Es decir, el tipo de floc que se forma es el que finalmente mide el grado de eficiencia del sistema de tratamiento que se tenga.